Durante el encuentro, el mandatario volvió a marcar una posición política frente al contexto nacional y defendió las políticas provinciales de asistencia, medicamentos, alimentación y acompañamiento a los sectores más vulnerables.
“Me niego a que en Córdoba entre la cultura del descarte, me niego a que en Córdoba entre la insensibilidad”, afirmó Llaryora. Y agregó: “Frente a la cultura del ajuste, nosotros cambiamos la motosierra por un lugar de amor y de solidaridad”.
El gobernador sostuvo que la prioridad de su gestión es que las cuentas públicas “cierren con la gente adentro” y destacó especialmente el acompañamiento a las personas mayores, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y dificultades para acceder a medicamentos y servicios.
La actividad, denominada “Por la cultura del encuentro. Armar Comunidad”, buscó fortalecer la participación y los vínculos entre personas mayores. Hubo música, baile, espectáculos y actividades recreativas, además de la participación del Ballet Oficial de los CIPEM.
Llaryora estuvo acompañado por el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, y funcionarios provinciales. El encuentro volvió a funcionar como una muestra del discurso que sostiene el Gobierno de Córdoba: frente al ajuste y el recorte de políticas sociales a nivel nacional, la Provincia busca mostrarse como un Estado presente y cercano.
