
Un refugio de amor entre colectivos y pasajeros
Sergio conoce sus nombres, está atento a su salud y busca familias que puedan adoptarlos. A su tarea cotidiana se sumó Celina, que transformó un colchón de dos plazas en camas para los animales. Entre la comida, los cuidados y los pequeños gestos, construyeron una historia de solidaridad que invita a no mirar para otro lado.








