La industria de la indumentaria atraviesa un momento crítico en la Argentina. Según un informe reciente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, las ventas registraron una caída interanual del 8,4% durante el primer bimestre de 2026, profundizando una tendencia negativa que ya se venía observando desde el año pasado.
El dato refleja un escenario cada vez más complejo para el sector, donde la falta de demanda se consolidó como la principal preocupación: 8 de cada 10 empresas la señalan como el mayor obstáculo para sostener la actividad.
Ventas en baja y dificultades para sostener precios
El relevamiento muestra que el 63% de las empresas sufrió una caída en sus ventas entre enero y febrero, mientras que apenas un 30% logró incrementarlas.
En este contexto, las compañías enfrentan además serias dificultades para trasladar los costos a los precios finales. Desde la entidad señalaron que:
• El 50% de las empresas no pudo trasladar aumentos
• Un 43% solo logró aplicar subas parciales
Esta situación impacta directamente en la rentabilidad y agrava la presión financiera sobre el sector.
Stocks en niveles récord
Como consecuencia de la caída en el consumo, los niveles de mercadería acumulada crecieron de manera significativa. El informe advierte que:
• El 50% de las empresas tiene stock en niveles “excesivos”
Se trata del registro más alto en el último año y medio, lo que refleja la dificultad para sostener el ritmo de ventas.
Problemas financieros y cadena de pagos en tensión
La crisis también golpea con fuerza la estructura financiera de las empresas. Según el estudio:
• 8 de cada 10 firmas tienen dificultades para cumplir compromisos financieros
• Los atrasos en los pagos alcanzan al 60% de las empresas, duplicándose en apenas un bimestre
• Las compañías sin atrasos significativos cayeron del 40% al 21%
Este deterioro evidencia una cadena de pagos cada vez más frágil.
Impacto en el empleo
El ajuste ya se siente en el mercado laboral. El informe indica que:
• Los despidos representan el 21% de las medidas adoptadas por las empresas
• Esto implica un aumento de 7 puntos porcentuales respecto al período anterior
• Además, un 25% de las firmas no reemplaza a trabajadores que dejan sus puestos
Perspectivas negativas
El panorama a corto plazo no muestra señales de recuperación. Las expectativas empresariales continúan deteriorándose:
• Aumentaron las visiones “malas” y “muy malas” sobre la economía
• El 60% de los empresarios cree que la situación seguirá igual
• Solo un 16% espera una mejora en las ventas en el próximo trimestre
Con este escenario, la industria textil enfrenta uno de sus momentos más delicados, marcada por la caída del consumo, la presión de costos y un contexto financiero cada vez más ajustado.
