Los aviones caza F-16 Fighting Falcon, adquiridos por el Gobierno argentino a Dinamarca, comenzaron sus pruebas de rodaje y realizaron sus primeros vuelos en la base de la Fuerza Aérea Argentina en Río Cuarto, marcando el inicio operativo del sistema en el país.
Este proceso da comienzo al adiestramiento de pilotos argentinos en territorio nacional, un paso fundamental para incorporar plenamente estas aeronaves y avanzar en la modernización de las capacidades aeroespaciales.
El entrenamiento está a cargo de la empresa estadounidense Top Aces Corp., que firmó un contrato plurianual por 33,2 millones de dólares. El programa contempla formación integral, desde niveles básicos hasta piloto instructor, para acelerar la transición operativa.
