Por Emilia Ortega
El encuentro entre el gobernador Martín Llaryora y el comunicador evangelista (no quiere que le digan ni se siente pastor) Dante Gebel no fue casual. Un allegado al referente cristiano nos aseguró que 48 horas antes del diálogo mantenido el miércoles pasado, estaba confirmado y anotado en la agenda del hijo de carpintero del partido bonaerense de San Martín. Se reunieron a la hora del almuerzo en un sector gastronómico del Hotel Panamericano de la ciudad de Buenos Aires.
Hay «amigos» sindicalistas en común entre ambos, y seguramente alguno de ellos fue el nexo para que el encuentro se realice. Ambos no ocultaron la reunión, pero tampoco brindaron demasiados detalles, como especificar de qué hablaron.
En el Panal dijeron que Llaryora es un dirigente 360, que no tiene problemas en hablar con todos. Cabe recordar que el pasado 19 de marzo, en el club Lanús, sur del Gran Buenos Aires, sectores sindicales le organizaron a Gebel un encuentro del que participó un dirigente de tercer orden, pero amigo de la infancia el Gobernador, Mariano Almada, quien suele tener funciones de cultura e la Municipalidad de Córdoba. En esta oportunidad también quisieron que se sepa esa señal desde el oficialísimo de Córdoba hacia el referente cristiano.
En realidad, uno de los motivos de toda esta movida fue el deseo de Llaryora de volver a estar en boca de los medios periodísticos porteños, y de que no se olviden de él en el tablero de la política nacional que se cocina en la ciudad de Buenos Aires.
En realidad, una semana antes, el mandatario provincial había pegado un grito contra la gestión del presidente Javier Milei en medio de un acto de gestión en el mismísimo Panal, criticando el mal estado del PAMI y la parálisis que vive esa repartición estratégica en la provincia, desamparando a los abuelos. Claro que esta crítica fue respondida inmediatamente por gremios estatales provinciales que acababan de cerrar el acuerdo salarial, y que le refregaban el mal funcionamiento del Anses.
En esta oportunidad, la senadora Alejandra VIgo tomó la posta de Llaryora y presentó un pedido de informe a la Casa Rosada para conocer el real estado de la obra social que cobija, o debería hacerlo, a los jubilados. Pasaron los días y nadie dice ni hace nada desde Balcarce 50.
Volviendo a Gebel, negó conocer a Sergio Massa y remarcó que hay que esperar hasta la primavera del hemisferio sur (aclaramos la región porque suele pasar gran parte de su tiempo en el hemisferio norte, más precisamente en los Estados Unidos atendiendo sus negocios sustanciosos) para que defina si será o no candidato en 2027.
¿Otro outsider presidenciable? Puede ser, pero al menos él se muestra pausado, equilibrado en su discurso que no parece ir en línea con la encendida grieta que desde hace años aturde al país. Es más, su proclama parece más cercana al peronismo cordobés, sobre todo las posturas de Juan Schiaretti (aunque hace bastante que no habla), que a la de Milei o del kirchnerismo.
La semana pasada el tablero político nacional le dio lugar a Gebel en varios medios de alto impacto nacional y esos recortes inundaron las redes.
Al divulgador le encanta mostrarse como un muchacho común, o al menos de raíces de un hogar obrero, que en realidad lo es, porque su padre fue carpintero (aunque no sabemos si se llama José) y su madre una ama de casa que insitía en que su hijo estudiara y leyera mucho para formarse.
Una anécdota que le encanta remarcar sobre su padre y algo que le dijo cuando se fue de su casa en busca de un futuro promisorio:
«Nunca agaches la cabeza y por las dudas, el cuartito del fondo siempre está, por si te va mal». Dante tomó nota pero no le fue mal (al menos hasta el momento) y no tuvo que cantar, como diría el tango, «vuelvo vencido a la casita de mis viejos».
Gebel logró filtrase en la agenda y llegar a todo el país con sus declaraciones, porque hasta el momento solo se hablaba de él en los mentideros políticos porteños.
Ahora se viene una semana corta que terminará en un fin de semana largo por el feriado del Día del Trabajo, en la que es probable que el show esté en la Cámara de Diputados, con el desembarco del golpeado jefe de gabinete Manuel Adorni, el miércoles 29, y aseguran que hará las veces de su guardaespaldas el mismísimo Presidente, quizá acompañado de buena parte del gabinete nacional.
Quién sabe en qué terminará este empecinamiento de Milei y de su hermana Karina de sostener a un hombre por demás complicado y que tienen en la mira sectores de su propio gabinete y de la justicia.
Veremos…
