El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte controversia internacional tras publicar en su red social Truth Social una imagen de Venezuela representada como el “estado número 51” de la Unión Americana. El gráfico mostraba el mapa venezolano cubierto con la bandera estadounidense y la leyenda “51st State”.
La publicación fue replicada además por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X y se dio en medio de nuevas declaraciones del mandatario, quien aseguró que analiza “seriamente” la posibilidad de incorporar a Venezuela a Estados Unidos. Trump argumentó que el país sudamericano tiene un enorme valor estratégico por sus reservas petroleras y afirmó que “Venezuela ama a Trump” tras la salida de Nicolás Maduro del poder a comienzos de 2026.
Desde Caracas, la respuesta no tardó en llegar. La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, rechazó categóricamente la propuesta y sostuvo que la soberanía nacional “no está en discusión”. “Si hay algo que tenemos los venezolanos es que amamos nuestro proceso de independencia y a nuestros héroes”, expresó durante una conferencia de prensa en La Haya.
Especialistas en derecho constitucional estadounidense señalaron además que el presidente no tiene facultades para incorporar unilateralmente un nuevo estado a la Unión. Según el Artículo IV de la Constitución de Estados Unidos, cualquier incorporación territorial requiere la aprobación del Congreso y el consentimiento del territorio involucrado, un escenario que hoy parece políticamente improbable.

