El juez de Control de Córdoba, José Milton Peralta, confirmó la elevación a juicio de Alicio Dagatti, propietario del frigorífico Livorno y reconocido empresario de la Ciudad. La causa, impulsada por el fiscal de Delitos Complejos Enrique Gavier, investiga una presunta asociación ilícita dedicada al ingreso de elementos prohibidos en cárceles cordobesas mediante cargamentos de carne destinados al Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC).
Según la investigación judicial, Dagatti, junto a su hijo Ignacio Dagatti y el director de la firma, Luis María Mina, habrían encabezado una organización que ocultaba teléfonos celulares, drogas, alcohol y otros elementos dentro de medias reses enviadas a distintos penales. Una de las pruebas consideradas clave por la Justicia es un video encontrado en el celular de uno de los imputados, donde se observan maniobras para introducir objetos en orificios realizados en la carne antes de su distribución hacia el complejo penitenciario de Bouwer.
Además del supuesto contrabando, la causa incluye acusaciones por fraude al Estado y entrega de carne no apta para el consumo. De acuerdo al fallo judicial, distintas inspecciones detectaron productos con olor nauseabundo, coloración grisácea y ruptura de la cadena de frío. También se incorporaron testimonios y mensajes que indicarían que parte de la mercadería rechazada era “reacondicionada” para volver a ser enviada tanto a cárceles como a comercios particulares.
El magistrado rechazó los planteos de nulidad presentados por las defensas y confirmó que la causa continuará en el ámbito de la justicia provincial hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelva el conflicto de competencia con el fuero federal. Junto a Dagatti también serán juzgados otros acusados, entre ellos el penitenciario Ramón Alexis Farías, Federico Giardina, Maximiliano Irusta, Roberto González, Luis Casiraghi y la abogada Virginia Collosa.
