La reciente sesión en la Cámara de Diputados dejó al descubierto las fuertes tensiones que atraviesan al oficialismo nacional. Mientras el Gobierno logró avanzar con un nuevo ajuste en los subsidios al gas y bloquear una ofensiva opositora contra Manuel Adorni, puertas adentro recrudecen las disputas entre dirigentes cercanos a Santiago Caputo y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem.
En las últimas semanas, sectores vinculados a “Las Fuerzas del Cielo”, el espacio digital que responde a Caputo, apuntaron contra Menem a través de cuentas anónimas en redes sociales, acusándolo de operaciones internas y cuestionando su armado político. Aunque desde el entorno de Karina Milei buscaron bajarle el tono al conflicto y el propio presidente salió a respaldar al riojano, la interna quedó completamente expuesta.

La sesión legislativa terminó significando un alivio para Menem, que consiguió reunir quórum y ordenar la estrategia parlamentaria del oficialismo. Además, logró desactivar una sesión impulsada por la oposición que tenía como principal objetivo avanzar contra Manuel Adorni con pedidos de interpelación y mociones de censura.
En paralelo, otro foco de conflicto se abrió alrededor de la situación patrimonial de Adorni. Patricia Bullrich reclamó públicamente que el jefe de Gabinete presentara “de inmediato” su declaración jurada para despejar sospechas en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Incluso, la dirigente libertaria adelantó la presentación de su propia declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción y el Senado, un gesto que dentro del oficialismo fue leído como una señal política hacia el entorno presidencial.
La respuesta del Gobierno fue intentar bajarle el tono a la polémica. Desde la Casa Rosada minimizaron el movimiento de Bullrich y aseguraron que se trató de una presentación “normal”, aunque reconocen que la situación generó incomodidad dentro del gabinete. El propio Milei salió a respaldar nuevamente a Adorni y descartó cualquier salida del funcionario, mientras el oficialismo busca contener una interna que amenaza con profundizarse.

