Paris Saint-Germain volvió a hacer historia en Europa. El conjunto dirigido por Luis Enrique se consagró campeón de la UEFA Champions League por segundo año consecutivo tras vencer al Arsenal por 4-3 en la tanda de penales, luego de igualar 1-1 en el tiempo reglamentario en la final disputada en el Puskás Aréna de Hungría.
El equipo inglés golpeó temprano con un gol de Kai Havertz a los cinco minutos de juego. A partir de allí, Arsenal apostó por un planteo defensivo para sostener la ventaja, mientras que PSG asumió el protagonismo y monopolizó la posesión del balón en busca del empate. Sin embargo, la resistencia de los dirigidos por Mikel Arteta se mantuvo firme durante gran parte del encuentro.
En el complemento llegó la reacción parisina. Khvicha Kvaratskhelia generó un penal tras una gran acción individual y Ousmane Dembélé transformó la infracción en gol para establecer el 1-1. Desde ese momento, el partido ganó en intensidad y ambos equipos dispusieron de oportunidades para quedarse con el triunfo, aunque el marcador ya no volvió a modificarse ni en el tiempo suplementario.
La definición desde los doce pasos terminó inclinando la balanza a favor del PSG. Tras una serie cargada de tensión, Gabriel Magalhaes falló el último disparo del Arsenal y desató el festejo francés. De esta manera, el conjunto parisino sumó una nueva Champions League a sus vitrinas y confirmó su dominio continental, mientras que los Gunners volvieron a sufrir el dolor de una final perdida, tal como había ocurrido en 2006 frente al Barcelona.
