A los 39 años, el capitán argentino volvió a demostrar su vigencia en la máxima cita del fútbol. Con este triplete, alcanzó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales y lideró una victoria que reafirma las aspiraciones albicelestes de pelear por el bicampeonato.
El partido comenzó con un trámite equilibrado. Ambos equipos generaron situaciones de peligro e incluso tuvieron goles anulados por posición adelantada. Argelia mostró personalidad y por momentos complicó a la defensa argentina, pero cuando el encuentro parecía cerrarse sobre la paridad apareció el talento de Messi.
A los 17 minutos del primer tiempo, el rosarino recibió fuera del área y sacó un potente remate que dejó sin respuestas al arquero Luca Zidane para abrir el marcador.
En el complemento, Argentina golpeó rápidamente. A los 10 minutos, Messi aprovechó un rebote tras un disparo de Alexis Mac Allister y definió dentro del área para ampliar la ventaja.
La obra se completó a los 30 minutos de la segunda etapa. Nicolás González asistió al capitán argentino en la medialuna y Messi resolvió con uno de esos zurdazos precisos que ya forman parte de su sello personal para decretar el 3-0 definitivo.


Más allá de la contundencia del resultado, el equipo de Scaloni mostró algunos desajustes defensivos que deberá corregir de cara a los próximos compromisos. Sin embargo, el balance fue ampliamente positivo, con un mediocampo dominante, una actuación sólida en líneas generales y un Messi determinante en los momentos clave.
Con este triunfo, Argentina suma sus primeros tres puntos en el Grupo J y comienza a perfilarse como uno de los grandes candidatos al título. Su próximo compromiso será el lunes ante Austria, mientras que Argelia intentará recuperarse frente a Jordania.
Messi hizo historia
El triplete no solo le dio la victoria a la Selección argentina, sino que además permitió que Lionel Messi igualara el récord del alemán Miroslav Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales, agregando otro capítulo memorable a una carrera que sigue escribiendo páginas doradas.
En Kansas City, el campeón del mundo tuvo una noche perfecta. Y una vez más, Messi fue el protagonista principal.


