El dolor de ya no ser (Fin)
Por Emilia Ortega
La palabra emblemática de tres letras de Manuel Adorni en sus posteos en redes, una de las herramientas centrales de comunicación del gobierno de Javier Milei, definió el fin de semana político: Fin.
Comienza una nueva etapa para los días de la Casa Rosada, que increíblemente Milei y compañía permitieron extender aun perjudicando la imagen de la gestión, no permitiendo destacar algunos indicadores económicos favorables. La duda es si esta salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete tendrá algunos coletazos internos. Señoras y señores llegó el momento post Adorni.
Ah, un detalle, las sospechas de que el exhombre de la comunicación mantendrá algún cargo bien pago,
como en YPF o en Banco Nación, fueron desmentidas por fuentes de la Casa Rosada.
¿Cómo sigue la cuestión? Para un formato de gobierno como el que encabeza Milei, el cargo que tiene la silla vacía no es fácil de cumplir porque en Balcarce 50 todo es muy personalizado y la batuta la maneja Karina Milei.
Llegaría el momento de un dirigente político como Diego Santilli, que pasó por el peronismo, por el PRO y viene ocupando el Ministerio del Interior, en especial el diálogo con los gobernadores. Su perfil dista de Adorni, un periodista que alguna vez ganó un premio por tuitero. Santilli es el principal nombre que asoma para ser el candidato a gobernador bonaerense por La Libertad Avanza. Seguramente su perfil será más visible ahora y quizá pueda beneficiarlo para ese proyecto político que tienen en carpeta. Además, colaboraría a la hora de mejorar los modos, los tratos del Gobierno nacional con diferentes sectores de la sociedad.
El oficialismo provincial mostró matices respecto del Caso Adorni. El gobernador Martín Llaryora que se mostró cauto, aunque no impidió que algunos legisladores nacionales fueran directos contra el presidente y el ahora exfuncionario. Los seis diputados (Juan Schiaretti, Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Alejandra Torres, Juan Brügge y Carolina Basualdo, más la senadora Alejandra Vigo, firmaron de manera conjunta una postura desde sus redes. Explícitamente pidieron la renuncia de Adorni por haberle mentido al Congreso de la Nación y al pueblo argentino, pero aclararon luego que no se metían con la cuestión judicial, sino se trataba de una crítica institucional y política. Lo curioso fue que el martes pasado, días después del posteo, no todos dieron quórum cuando la oposición pidió una sesión especial para tratar el pedido de interpelación de Adorni. Sólo fueron Schiaretti, Gutiérrez y Brügge. Mientras que los tres miembros restantes no aparecieron: Torres por tener a su madre grave de salud, García Aresca posteo estar enfermo, mientras que hubo silencio de radio de Basualdo. La sesión fracasó por ausencias y el oficialismo festejó.
Dos días después hubo otra sesión fallida que pretendía el macrismo. Un acuerdo entre libertarios y kirchneristas la imposibilitaron. Vigo había dado quórum, pero no alcanzó.
Muy raro todo.
Un detalle para anotar: el Caso Adorni mostró algunas diferencias dentro el oficialismo provincial.
Se pone en marcha una semana que comenzará a cocinarse con algunos nuevos ingredientes. Ya no con Adorni, cuyo apellido será materia de la justicia.
¿Cómo sigue? ¿Favorecerá a la relación entre Córdoba y la Nación?
Veremos…
