La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral en una sesión de alto voltaje político y social, y la delegación de Córdoba tuvo un rol determinante para alcanzar la mayoría. Sin embargo, la jornada dejó expuesta la fragmentación del espacio provincial y la ausencia resonante del exgobernador Juan Schiaretti.
De los 18 diputados nacionales por Córdoba, la mayoría votó a favor de la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei, mientras que tres legisladores se pronunciaron en contra y otros tres estuvieron ausentes, entre ellos el propio Schiaretti.
La falta del exmandatario provincial en el recinto —en un debate considerado clave para el rumbo económico y laboral del país— generó lecturas políticas y cuestionamientos, ya que su posición no quedó explicitada en la votación.
Los votos cordobeses
Acompañaron el proyecto los diputados alineados con el oficialismo nacional y los espacios provinciales que mantienen una postura dialoguista con la Casa Rosada, lo que resultó fundamental para la aprobación.
En contra se manifestaron:
• Natalia de la Sota
• Gabriela Estévez
• Juan Brügge
Las ausencias, en tanto, redujeron la presencia del bloque referenciado en el gobernador Martín Llaryora y alimentaron la polémica en medio de una votación ajustada.
Cruces y cuestionamientos
Tras la sesión, Natalia de la Sota fue una de las voces más críticas y apuntó contra quienes facilitaron la aprobación de la ley, ya sea con su voto afirmativo, dando quórum o ausentándose, al considerar que se trató de un retroceso en materia de derechos laborales.
Las diferencias volvieron a poner en evidencia la falta de una estrategia común dentro del cordobesismo frente a los proyectos del Gobierno nacional.
Córdoba, otra vez decisiva
Más allá de la división interna, los votos afirmativos ratificaron el peso político de Córdoba en el Congreso y su rol clave para el oficialismo en leyes sensibles.
La reforma laboral —uno de los proyectos centrales de la gestión nacional— abrió un nuevo capítulo en la relación entre la Provincia y la Casa Rosada, con un escenario que combina acompañamiento legislativo, tensiones internas y posicionamientos de cara al futuro político.

