La decisión responde a la fuerte caída de las ventas, la baja demanda de maquinaria, las dificultades para acceder a financiamiento y el incremento de los costos operativos, un escenario que afecta a gran parte del sector metalmecánico vinculado al agro.
Como primera medida, la firma puso en marcha un programa de retiros voluntarios, aunque desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtieron que, si no hay suficiente adhesión, podrían concretarse despidos.
El gremio también manifestó preocupación por las garantías de pago de las indemnizaciones y solicitó la intervención de las autoridades laborales para resguardar los puestos de trabajo.
La situación financiera de la compañía también es delicada. Metalfor inició un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y registra un pasivo superior a 52.000 millones de pesos, además de 558 cheques rechazados por más de 5.300 millones de pesos.
El ajuste se suma a los 35 despidos realizados semanas atrás en la planta de Noetinger, en otro episodio que había generado fuerte preocupación entre los trabajadores y el sector industrial cordobés.

