Ante la Cámara Primera del Crimen, con participación de un jurado popular, declararon profesionales de las áreas de psiquiatría y psicología que habían intervenido durante la investigación. Sus testimonios estuvieron vinculados con las evaluaciones realizadas a Juárez para determinar su estado y sus capacidades al momento del hecho.
El abogado de la querella, Cristian Irusta, explicó que las exposiciones permitieron profundizar sobre los informes que ya habían sido incorporados al expediente y despejar eventuales interrogantes respecto de la condición psíquica de la imputada.
Según señaló el representante de la familia de la víctima, los especialistas concluyeron que Juárez tenía capacidad para comprender la naturaleza y criminalidad de sus acciones y para orientar su conducta al momento del homicidio.
La querella sostiene, en consecuencia, que no existirían elementos relacionados con la salud mental que permitan excluir su responsabilidad penal. Irusta también indicó que, frente a los argumentos de la defensa vinculados con situaciones de vulnerabilidad y conflictos familiares, mantendrán el pedido de prisión perpetua por el delito de homicidio calificado por el vínculo.
La jornada también incluyó la incorporación y exhibición de documentación que forma parte de la causa.
Concluida esta etapa de producción de prueba, el tribunal deberá establecer junto al jurado popular el cronograma para los alegatos finales de las partes. Luego llegará el momento de la deliberación y de la sentencia que determinará la responsabilidad penal de la acusada.


