Por segunda vez consecutiva, la Legislatura de Córdoba no pudo sesionar por falta de quórum, luego de que el bloque Hacemos Unidos por Córdoba resolviera no bajar al recinto en reclamo de una definición sobre la situación de la legisladora radical Alejandra Ferrero.
El oficialismo exige su apartamiento o que solicite una licencia mientras avanza la investigación judicial por presuntos delitos contra la integridad sexual que involucra a Omar Ludueña, un empleado público de la Unicameral vinculado a su equipo funcional y detenido en el marco de la causa.
A través de un comunicado titulado “Frente al silencio y la complicidad del bloque UCR, no damos quórum”, Hacemos Unidos por Córdoba cuestionó la postura de la Unión Cívica Radical y de sus principales referentes.
Desde el oficialismo aclararon que el reclamo no implica una condena anticipada hacia Ferrero, sino que apunta, según señalaron, a garantizar el respeto hacia la víctima y resguardar la institucionalidad de la Legislatura.
El legislador Leonardo Limia recordó que hace 20 días presentó formalmente un pedido de apartamiento de Ferrero para determinar su eventual responsabilidad política e institucional.
En ese sentido, planteó interrogantes sobre cuándo se tomó conocimiento de los hechos, quiénes estaban al tanto y qué medidas se adoptaron frente a la situación.
Las críticas también alcanzaron al diputado nacional Rodrigo de Loredo y a la conducción de la UCR, a quienes el oficialismo acusó de brindar protección política a Ferrero. Además, cuestionaron la falta de una postura más firme de otros sectores de la oposición.
Desde Hacemos Unidos por Córdoba anticiparon que mantendrán la presión institucional hasta que la UCR adopte una definición concreta sobre la continuidad de Ferrero en la Unicameral.
