La delicada situación del comercio sumó un nuevo capítulo en Río Cuarto con el cierre de la sucursal de la empresa Pardo, dedicada a la venta de electrodomésticos, que este lunes dejó de operar en la ciudad. La medida impactó directamente en cuatro trabajadores que se quedaron sin su fuente laboral.
El cierre no fue sorpresivo: la firma ya venía atravesando un proceso de reducción de personal y ajuste en distintas plazas, en un contexto económico complejo que afecta al sector comercial tanto a nivel local como provincial y nacional.
Según se informó, además de la sucursal riocuartense, también se produjeron cierres en otros puntos de la provincia, lo que refleja una situación más amplia de retracción en la actividad.
En medio de este escenario, el gremio que representa a los trabajadores mercantiles intervino en las negociaciones y logró garantizar condiciones favorables para los empleados desvinculados. En ese sentido, se confirmó que los cuatro trabajadores recibirán el 100% de la indemnización correspondiente y contarán con toda la documentación en regla para poder acceder al fondo de desempleo.
El caso de Pardo se suma a una serie de señales de alarma en el sector comercial, que viene denunciando una fuerte caída en las ventas, aumento de costos y dificultades para sostener la actividad. Comerciantes advierten que el panorama es cada vez más “asfixiante”, con márgenes cada vez más reducidos y menor poder de consumo por parte de la población.
El cierre de locales y la pérdida de puestos de trabajo evidencian el impacto concreto de la crisis económica en la vida cotidiana de las ciudades del interior, donde el comercio es uno de los principales motores de la actividad.


