La denominada Ley de Modernización Laboral fue reglamentada y publicada en el Boletín Oficial. La normativa introduce cambios en el sistema de contratación, las indemnizaciones, las jornadas laborales y el funcionamiento de los servicios esenciales.
El Gobierno nacional reglamentó la Ley de Modernización Laboral a través del decreto 137/2026, publicado en el Boletín Oficial, lo que permite avanzar en la aplicación de una de las reformas estructurales impulsadas por la administración del presidente Javier Milei.
La reglamentación establece los mecanismos para implementar la normativa aprobada por el Congreso, que modifica aspectos centrales del régimen laboral vigente y busca, según el Ejecutivo, “modernizar el mercado de trabajo, promover el empleo formal y reducir la litigiosidad”. 
La ley introduce cambios en la relación entre empleadores y trabajadores, con nuevas disposiciones sobre contratación, modalidades laborales y registro de empleados. Entre los puntos más relevantes se incluyen modificaciones en el sistema de indemnizaciones, nuevas reglas para el trabajo en plataformas digitales y la posibilidad de reorganizar la jornada laboral bajo determinados acuerdos. 
Además, la normativa establece criterios para garantizar servicios mínimos durante medidas de fuerza en sectores considerados esenciales, como salud, educación, transporte y energía, donde deberá mantenerse un nivel mínimo de funcionamiento. 
La reforma laboral también contempla incentivos para la formalización del empleo y cambios en distintos artículos de la Ley de Contrato de Trabajo, con el objetivo de simplificar procedimientos administrativos y adecuar la normativa a nuevas modalidades de empleo. 
Desde el Gobierno sostienen que la reglamentación permitirá avanzar en la implementación efectiva de la ley, considerada una de las reformas laborales más profundas de las últimas décadas en el país.
La oposición considera que la reforma prioriza la flexibilización del mercado laboral y la reducción de costos para las empresas, mientras que debilita garantías históricas de los trabajadores, como estabilidad laboral, indemnizaciones y capacidad de negociación sindical.
.También, sindicatos y sectores laborales cuestionan varios puntos de la reforma laboral, éstos son los principales aspectos que señalan como negativos:
Cambios en las indemnizaciones
Uno de los puntos más criticados es la posibilidad de reemplazar el sistema tradicional de indemnización por despido por fondos de cese laboral similares al modelo de la construcción.
La oposición sostiene que esto abarataría el costo de despedir trabajadores, lo que podría facilitar los despidos y reducir la protección frente a la pérdida del empleo.
Período de prueba más largo
La reforma amplía el período de prueba en los contratos laborales.
Sindicatos y sectores opositores afirman que esto podría generar mayor rotación laboral, ya que las empresas podrían contratar y desvincular empleados dentro de ese período sin pagar indemnización.
Cambios en las multas por trabajo no registrado
La normativa elimina o reduce algunas sanciones económicas para empleadores que tengan trabajadores no registrados.
Para los críticos, esto debilita las herramientas para combatir el trabajo en negro y reduce los incentivos para regularizar empleados.
Nuevas modalidades de contratación
La ley promueve esquemas laborales más flexibles y reconoce nuevas formas de trabajo, incluidas las vinculadas a plataformas digitales.
La oposición advierte que estas modalidades podrían generar relaciones laborales más precarias, con menos estabilidad y menor cobertura de derechos.
Limitaciones al derecho de huelga
La reglamentación fija niveles mínimos de funcionamiento en servicios considerados esenciales o estratégicos.
Desde sindicatos y sectores políticos críticos aseguran que esto limita la capacidad de protesta de los trabajadores, ya que obliga a mantener actividad durante medidas de fuerza.
Posible flexibilización de la jornada laboral
Algunos artículos permiten reorganizar la jornada laboral mediante acuerdos, lo que según los críticos podría derivar en horarios más extensos o menos previsibles para los trabajadores.
