El conflicto entre las clínicas privadas y el PAMI sumó un nuevo capítulo en Río Cuarto. Prestadores de salud de la ciudad emitieron un fuerte reclamo a la obra social de jubilados y pensionados, al advertir sobre atrasos en los pagos y la falta de actualización de los aranceles frente al aumento sostenido de los costos.
Según señalaron desde el sector, la situación se volvió “insostenible” en las últimas semanas, lo que derivó en la presentación de un requerimiento a las autoridades del PAMI para que regularicen la deuda y establezcan una recomposición de los valores que se abonan por las prestaciones médicas.
Desde las clínicas indicaron que los aranceles actuales están muy por debajo de la estructura de costos, afectada por la inflación, el incremento de insumos médicos, medicamentos, servicios y salarios del personal de salud. En ese marco, advirtieron que, de no haber respuestas en el corto plazo, podrían adoptarse medidas que impacten en la atención de afiliados.
El reclamo apunta no solo a la cancelación de pagos atrasados, sino también a la necesidad de contar con un esquema de actualización periódica que permita sostener el funcionamiento de las instituciones y garantizar la calidad del servicio.
Si bien por el momento las prestaciones continúan brindándose con normalidad, el sector no descarta la implementación de restricciones o cambios en la modalidad de atención en caso de que no se logre un acuerdo con la obra social.
La situación genera preocupación, teniendo en cuenta que el PAMI es uno de los principales financiadores del sistema de salud privado en la ciudad y atiende a una importante cantidad de adultos mayores, uno de los grupos más vulnerables.
En este contexto, se espera que en los próximos días pueda abrirse una instancia de diálogo entre las partes que permita destrabar el conflicto y garantizar la continuidad de las prestaciones sin afectar a los afiliados.
