Estudiantes consiguió una de esas victorias que quedan grabadas en la historia del club. El conjunto platense derrotó 1-0 a Corinthians como visitante, en la vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores, y se metió entre los cuatro mejores del certamen.
El partido fue cerrado y con pocas situaciones claras durante gran parte de la noche. El equipo dirigido por Eduardo Domínguez intentó manejar la pelota y encontrar espacios ante un Corinthians que, pese al empuje de su público, tampoco logró imponer condiciones de manera sostenida.
La primera gran oportunidad llegó sobre el cierre de la etapa inicial. Joaquín Correa desbordó por izquierda y envió un centro que terminó en los pies de Tobio Burgos, quien sacó un remate desde el borde del área que pasó muy cerca del palo derecho de Souza.
En el complemento, Estudiantes salió decidido a buscar el resultado y durante los primeros minutos consiguió jugar más cerca del arco brasileño. Sin embargo, le faltó precisión en los metros finales y el encuentro parecía encaminarse hacia una definición por penales.
Hasta que apareció Alexis Castro. A los 42 minutos del segundo tiempo, el mediocampista recibió un pase de Tomás Palacios y conectó una volea que venció al arquero de Corinthians para poner el 1-0 y desatar la locura del conjunto argentino.
Pero todavía quedaba una escena dramática. En tiempo de descuento, el árbitro Jesús Valenzuela, tras revisar la jugada en el VAR, sancionó penal para Corinthians por una mano de Leandro González Pírez dentro del área.
Memphis Depay asumió la responsabilidad y tuvo en sus pies la posibilidad de llevar la serie a los penales. Sin embargo, el delantero neerlandés ejecutó el remate por encima del travesaño y desperdició la última gran oportunidad del conjunto brasileño.
Con el pitazo final, Estudiantes pudo festejar una clasificación enorme en territorio brasileño. El Pincha está en semifinales de la Copa Libertadores y ahora espera por el ganador de la serie entre Flamengo e Independiente del Valle.
