Inglaterra arrancó el Mundial 2026 con el pie derecho. El equipo dirigido por Thomas Tuchel venció a Croacia por 4-2 en la primera fecha del grupo L, en un encuentro que tuvo de todo: polémica con el VAR, cuatro goles en el primer tiempo y una segunda parte en la que los ingleses liquidaron el asunto.
El partido comenzó con una jugada que generó controversia. Luka Modric cometió una infracción dentro del área y Harry Kane fue al punto del penal, pero el arquero Dominik Livakovic le contuvo el remate. Sin embargo, el VAR detectó un adelantamiento y ordenó repetir la ejecución. En la segunda oportunidad, Kane no perdonó y puso el 1-0.
Croacia no tardó en responder. Martin Baturina conectó un bombazo al ángulo que dejó sin chances al arquero inglés y estableció la igualdad. La ventaja de Inglaterra duró poco en el marcador, pero Kane volvió a aparecer: esta vez de cabeza, tras un centro de Declan Rice, para devolver la delantera a los suyos. Sobre el cierre del primer tiempo, Petar Musa aprovechó una jugada colectiva para empatar nuevamente y dejar el marcador 2-2 al descanso.
En el complemento, Inglaterra salió con otra intensidad. Jude Bellingham tomó el control por la banda izquierda, escapó de su marca y definió cruzado ante Livakovic para el 3-2. Minutos después, Marcus Rashford sentenció el partido en un contragolpe para cerrar el resultado en 4-2.
El duelo tuvo un condimento histórico adicional: fue la revancha de las semifinales de Rusia 2018, cuando Croacia eliminó a Inglaterra 2-1 en tiempo extra. Esta vez, los ingleses se cobraron esa deuda con creces. Croacia, que llegó a la final en ese torneo y obtuvo el tercer puesto en Qatar 2022, no pudo sostener su nivel ante una Inglaterra más efectiva en los momentos clave.
