Estudiantes de Río Cuarto vivió una jornada que quedará marcada en la historia de la institución. El club cerró una etapa emblemática con la salida de Alicio Dagatti de la presidencia, inauguró oficialmente el Arena Celeste y dio señales concretas de sus ambiciones deportivas con la presentación de un nuevo refuerzo.
Luis Amor asumió la conducción del León en un momento de profunda transformación institucional. El flamante presidente tomó la posta luego de una gestión que dejó una huella imborrable en el club, encabezada por Dagatti, quien lideró el crecimiento de Estudiantes desde el ámbito local hasta consolidarlo como protagonista del fútbol argentino.


La ceremonia tuvo como principal atractivo la inauguración del Arena Celeste, el nuevo Salón de Usos Múltiples que se convirtió en el espacio cerrado más grande de Río Cuarto. Con capacidad para 5.500 personas, la obra representa uno de los proyectos más ambiciosos de la historia del club y apunta a convertirse en una fuente clave de ingresos para garantizar la autosustentabilidad de la institución.
Durante su discurso, Amor destacó la importancia estratégica del nuevo espacio y llamó a toda la familia celeste a continuar trabajando unida para sostener el crecimiento alcanzado en los últimos años. Además, agradeció especialmente a quienes lo acompañaron durante el proceso y dejó un mensaje de optimismo respecto al futuro.
Como si la jornada necesitara otro motivo de entusiasmo, la dirigencia confirmó la incorporación de Juan Fernando Garro. El extremo mendocino de 33 años llega tras su paso por Atlético Grau de Perú y cuenta con una extensa trayectoria que incluye experiencias en Godoy Cruz, Huracán, Newell’s, Palestino de Chile y PAS Giannina de Grecia.
Con velocidad, experiencia y recorrido internacional, Garro aparece como una apuesta fuerte para reforzar el plantel de cara a la segunda parte de la temporada.
Así, entre la despedida de un ciclo histórico, la inauguración de una obra sin precedentes y la llegada de un futbolista de jerarquía, Estudiantes abrió oficialmente una nueva era. Una etapa que tendrá a Luis Amor como principal conductor y al Arena Celeste como símbolo de un club que sigue soñando en grande.

