Más de cinco mil hinchas se acercaron a recibir al equipo, acompañando el traslado hacia el Hotel La Urumpta, en un recorrido que se transformó en una especie de banderazo espontáneo. Banderas, camisetas, bengalas y cánticos marcaron el ritmo de una noche que quedará en la memoria de la ciudad.
Lejos de un arribo frío o distante, los jugadores tuvieron un gesto muy valorado: varios se acercaron a la gente, firmaron autógrafos y se sacaron fotos con los fanáticos, en un contacto directo que alimentó aún más la euforia.
Una ciudad revolucionada
La presencia de River generó un impacto pocas veces visto. Comercios decorados, hinchas llegados desde distintos puntos de la región y una expectativa que se palpita en cada rincón. No es para menos: el equipo de Núñez vuelve a jugar en la ciudad después de más de cuatro décadas, lo que convierte al evento en histórico. 
Durante toda la jornada previa hubo manifestaciones de apoyo, caravanas y concentraciones de hinchas que esperaban este momento como una verdadera fiesta deportiva. 
El partido que paraliza al Imperio
El gran atractivo será este domingo desde las 17:45, cuando Estudiantes de Río Cuarto reciba a River en el Estadio Antonio Candini, por la fecha 12 del Torneo Apertura. 
El encuentro no solo genera expectativa por la jerarquía del rival, sino también por el contexto: el “León” buscará hacer historia ante uno de los grandes del fútbol argentino, mientras que River intentará seguir por la senda del triunfo en el inicio del ciclo de Eduardo Coudet. 
Mucho más que un partido
Lo que se vive en Río Cuarto trasciende lo futbolístico. Es un evento social, cultural y deportivo que moviliza a toda la ciudad. Hoteles completos, movimiento económico y una energía especial que solo generan este tipo de espectáculos.
River ya está en la ciudad. La gente ya respondió. Ahora, la historia continuará dentro de la cancha.







