Un grave episodio de violencia marcó el cierre del partido entre Real Zaragoza y SD Huesca por la Segunda División de España. El arquero argentino Esteban Andrada fue expulsado en tiempo de descuento tras empujar al capitán rival, Jorge Pulido, en medio de protestas al árbitro.
Lejos de calmarse, el ex Boca reaccionó de manera aún más violenta tras ver la tarjeta roja: volvió sobre sus pasos y le propinó un puñetazo en el rostro a Pulido, que cayó al suelo. La agresión generó una batalla campal entre jugadores y cuerpos técnicos, en un final caótico.
El incidente ocurrió en el minuto 98, con triunfo 1-0 para Huesca gracias a un penal convertido por Óscar Sielva. La acción quedó reflejada en el acta arbitral, por lo que Andrada se expone ahora a una dura sanción en un momento crítico para su equipo en la lucha por la permanencia.
