Durante el entrenamiento realizado en Kansas, donde los termómetros alcanzaron los 36 grados, los futbolistas argentinos utilizaron chalecos refrigerantes y botas térmicas especiales para acelerar la recuperación física y reducir el impacto del calor extremo.
Se trata de una tecnología que se utiliza habitualmente en la Fórmula 1 y que ya había sido implementada por la selección de España durante la actual Copa del Mundo.
Cómo funcionan los chalecos refrigerantes
Los chalecos cuentan con compartimentos que contienen geles congelados capaces de disminuir la temperatura corporal de los deportistas. El objetivo es retrasar la aparición de la fatiga, favorecer una recuperación más rápida y minimizar riesgos asociados a golpes de calor y deshidratación.
Además, algunos jugadores también utilizaron botas refrigerantes que cumplen una función similar en las extremidades inferiores.
La innovación busca brindar mejores condiciones físicas en un torneo donde las altas temperaturas se han convertido en una de las principales preocupaciones para varias selecciones.


Entrenamiento regenerativo tras la goleada
Luego del triunfo 3-0 sobre Argelia, los futbolistas que tuvieron mayor participación realizaron tareas regenerativas, mientras que quienes sumaron pocos minutos o no jugaron trabajaron con ejercicios de campo y pelota.
Durante los primeros minutos de la práctica, abiertos a la prensa por disposición de FIFA, pudieron observarse los chalecos utilizados por jugadores como Cristian Romero, Lisandro Martínez y otros integrantes del plantel.
A pesar del intenso calor, no faltaron algunas costumbres bien argentinas: Lionel Messi, Rodrigo De Paul, Lautaro Martínez y Thiago Almada fueron vistos llegando al entrenamiento con el infaltable mate en la mano.
Un Mundial que ya moviliza multitudes
Mientras Argentina ajusta detalles para enfrentar a Austria el próximo lunes en Dallas, el Mundial 2026 continúa batiendo récords de asistencia.
Según datos oficiales difundidos por FIFA, más de un millón de espectadores asistieron a los partidos de la primera fecha de la fase de grupos, con un promedio cercano a las 65.000 personas por encuentro.
En ese contexto, el debut de la Selección argentina ante Argelia reunió a cerca de 70.000 espectadores en Kansas, confirmando una vez más el enorme arrastre que genera el vigente campeón del mundo.
Con tecnología de punta, trabajos específicos y una logística pensada para enfrentar las exigencias climáticas, la Albiceleste busca llegar en las mejores condiciones al duelo frente a Austria, donde podría sellar anticipadamente su clasificación a los octavos de final.


