En medio de la tragedia que atraviesa Venezuela tras el devastador terremoto que dejó más de 1.400 muertos, una historia de esperanza conmovió al mundo. Bart, un perro rescatista argentino, fue determinante para localizar con vida a dos niños que permanecieron casi tres días atrapados bajo los escombros.
El operativo fue encabezado por el contingente argentino que participa de las tareas de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas. Según relató el coronel Miguel Wissinger, responsable de la misión, el trabajo del can fue decisivo para salvarles la vida a los menores.
«Hizo un trabajo sobresaliente. Marcó el lugar donde había que abrir y eso posiblemente fue el factor para que los chicos hayan salido con vida», afirmó.
Una búsqueda contrarreloj
Los niños permanecían atrapados entre los restos de una construcción colapsada, rodeados por familiares que habían fallecido durante el derrumbe. Esa situación hacía aún más compleja la tarea de los rescatistas.
Wissinger explicó que Bart posee un entrenamiento específico para detectar personas con vida, una capacidad muy diferente a la de otros perros especializados en localizar víctimas fatales.
«Los perros que marcan personas fallecidas no son los mismos que los que marcan personas con vida», explicó el jefe del contingente argentino.
Tras detectar el punto exacto donde se encontraban los menores, Bart señaló el lugar a los brigadistas y luego se apartó para permitir el ingreso de los equipos de rescate, que comenzaron una delicada operación para extraer a los sobrevivientes.
Un símbolo de esperanza
El rescate de los dos niños se convirtió en una de las noticias más esperanzadoras desde que ocurrió el terremoto que sacudió a Venezuela.
Mientras cientos de rescatistas continúan trabajando entre los escombros y las réplicas mantienen en alerta a la población, la labor de Bart se transformó en un símbolo del compromiso y la preparación del contingente argentino desplegado en el país.
«Estamos muy contentos», resumió Wissinger tras el exitoso operativo, que permitió devolver la esperanza en medio de una de las peores tragedias que vive Venezuela en los últimos años.
