Una filtración de documentos internos del Pentágono revela que Estados Unidos podría modificar su posición histórica respecto a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, se enmarca en tensiones diplomáticas con el Reino Unido tras la negativa del gobierno de Keir Starmer de sumarse a operaciones militares contra Irán.
Según reportes difundidos por Reuters, Washington evalúa revisar su postura sobre territorios de ultramar europeos como parte de posibles represalias diplomáticas. De concretarse, el giro podría representar un cambio significativo y ser interpretado como un gesto hacia el reclamo de soberanía de Argentina.
Actualmente, el Departamento de Estado reconoce la administración británica de facto en el archipiélago, aunque también admite la disputa con Argentina. El eventual cambio coincide con un acercamiento político entre la Casa Blanca y el gobierno de Javier Milei, en un contexto de cooperación en temas de seguridad internacional.
