La despedida de Carlos “Indio” Solari se convirtió en uno de los homenajes populares más multitudinarios de la historia argentina. Más de un millón de personas se congregaron en Villa Domínico para darle el último adiós al emblemático músico, en una jornada que fue bautizada por sus seguidores como “la última misa ricotera”.
El velatorio público se realizó en el Microestadio José María Gatica de Avellaneda y se extendió durante más de 18 horas. La magnitud de la convocatoria obligó a adelantar la apertura de las puertas y generó filas que llegaron a superar las 80 cuadras. Finalmente, cerca de las 4:30 de la madrugada, la familia del artista decidió finalizar la despedida pública para continuar con una ceremonia privada.


Especialistas compararon la convocatoria con algunos de los funerales más multitudinarios de la historia argentina, como los de Eva Perón, Juan Domingo Perón y Diego Maradona. Historiadores y analistas coincidieron en que el fenómeno trascendió lo musical y estuvo ligado a un fuerte sentimiento de pertenencia e identidad colectiva.
El Indio Solari falleció el pasado viernes a los 77 años. Su partida generó una profunda conmoción en el mundo de la música y movilizó a varias generaciones de seguidores que encontraron en su obra una referencia cultural y emocional durante décadas.


