Un nuevo aumento en las dietas de los senadores nacionales volvió a generar una fuerte polémica y el rechazo de buena parte de la sociedad. A partir de agosto, los integrantes de la Cámara alta pasarán a percibir más de $12 millones brutos mensuales, como consecuencia del acuerdo paritario alcanzado para los trabajadores legislativos.
El incremento será del 6,64%, distribuido en tres tramos: 2,4% correspondiente a junio, 2,2% para julio y 1,9% en agosto. Como las dietas de los senadores están vinculadas al salario de los empleados del Congreso mediante un sistema de actualización automática aprobado en 2024, la mejora impactará de manera directa en sus ingresos.
Con esta nueva actualización, los senadores acumularán un incremento cercano al 20% en lo que va del año, un porcentaje que supera la inflación registrada durante el mismo período, convirtiéndose en uno de los pocos sectores cuyos ingresos lograron ganarle al aumento del costo de vida.
La noticia provocó una inmediata reacción en redes sociales y reavivó el debate sobre los salarios de la dirigencia política, especialmente en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, el ajuste del gasto público y una economía que aún enfrenta importantes desafíos.


Cómo se calcula la dieta de los senadores
El actual sistema fue aprobado en abril de 2024, cuando el Senado resolvió atar las dietas al valor de los módulos utilizados para liquidar los salarios de los trabajadores legislativos. El esquema contempla 2.500 módulos por dieta, 1.000 por gastos de representación y 500 por desarraigo, además de una decimotercera dieta anual.
Cada vez que los gremios legislativos acuerdan una recomposición salarial, el valor de esos módulos aumenta automáticamente y, en consecuencia, también lo hacen los ingresos de los senadores.
Algunos legisladores rechazarán el aumento
Frente a la repercusión que genera cada actualización, varios bloques adelantaron que sus integrantes volverán a rechazar el incremento.
Desde La Libertad Avanza informaron que sus senadores donarán el monto correspondiente al aumento, mientras que representantes del PRO y de la Unión Cívica Radical también ratificaron que renunciarán a la suba, tal como hicieron en oportunidades anteriores.
Sin embargo, la medida no modifica el mecanismo vigente: el aumento se aplica de manera automática y solo puede evitarse mediante una renuncia individual o la posterior donación del dinero percibido.
La nueva actualización salarial vuelve a instalar una discusión que se repite cada vez que se cierran las paritarias del Congreso: el nivel de las remuneraciones de la dirigencia política frente a la realidad económica que atraviesa gran parte de la población argentina.


