POR EMILIA ORTEGA
Martín Llaryora considera que es momento de levantar el perfil político. En realidad, lo viene haciendo desde hace algunas semanas y los últimos días no fue la excepción. Para ello apela a levantar lo destacado de su gestión (en especial la obra pública), a ejecutar movimientos políticos que realiza él mismo o que hacen en su nombre alguno de los suyos, y también a desempolvar viejas recetas de tiempos pasados.
Intensificó su agenda por el interior provincial haciendo hincapié en dos lugares: Río Cuarto y Marcos Juárez.
Eligió la noche del 30 de abril para anticipar su festejo por el Día del Trabajo, con un multitudinario locro en la Vecinal Fénix. Llegó tarde y muchos se fueron a dormir llenitos tras disfrutar con el principal del plato patrio. Pero en esa cita ocurrieron cosas. Hablamos antes de viejas recetas. Sorprendió subiendo al escenario para cantar junto al conjunto musical Los de Cabrera. Y muchos, especialmente tratándose de Río Cuarto, recordaron la figura de José Manuel de la Sota y su afición al canto. Cuando allá por 2016 y 2017 se dedicó de llenó y hasta grabó un disco. Claro que el género que interpretó el exmandatario provincial era el melódico con temas como «Y apareciste tú…». Llaryora fue por esas canciones folklóricas que conocemos todos: «Zamba de mi esperanza», entre otros.
Fue en esta actividad, durante la rueda de prensa, que el Gobernador dijo dos cosas directas y apuntadas a dos referentes políticos que seguramente van a ser candidatos en las presidenciales de 2027: Javier Milei y Axel Kicillof.
Al primero le lanzó que «es hora de que el programa económico del gobierno nacional tenga un poco de corazón», considerando las inclemencias en la vida cotidiana que se nota en buena parte de la gente.
Y con el segundo fue cortito pero expresivo: «Un periodista le pregunto qué opinaba de la visita que tienen agendada el gobernador bonaerense en Córdoba en los próximos días y respondió rapidito: «No sabía (que venía)». Quizá Llaryora de verdad no tenía conocimiento ya que la confirmación se había informado minutos antes, pero igual quedó claro que el nacido en San Francisco no quiere inmiscuirse en candidaturas nacionales vinculadas al peronismo. Al menos por ahora.
También sigue con la fórmula de mandar a algunos de los suyos a determinadas actividades que realizan otros sectores políticos en el país. En lo que va del año estuvo su ministro de Vinculación, Miguel Siciliano, en un almuerzo con Luis Barrionuevo, después Mariano Almada compartió un evento del Dante Gebel organizado por sectores sindicales, luego es el propio Llaryora almorzó con Gebel y ahora algunos intendentes que responden al peronismo cordobés echaron un vistazo a la movida que nació en Parque Norte, de peronistas que se despegan de Cristina Fernández de Kirchner. Dicen que aquí sueña con jugar con una candidatura nacional el senador nacional y exgobernador sanjuanino Sergio Uñac. ¿No será mucho?
Pampa Gringa
En cuanto a Marcos Juárez, no es un tema políticamente menor. Fue el punto de mayor impacto en la provincia donde afectó la crisis del PAMI incluyendo el cierre de una clínica privada. Además con su presencia Llaryora fue tanteando el panorama ya que en septiembre habrá elecciones a intendente y será la única que se realizará y que alguna vez le dio el primer triunfo fuera de la ciudad de Buenos Aires con Pedro Dellarossa ganando con el sello y el apoyo de Mauricio Macri.
Hoy hay pocas cosas claras en esa ciudad de cara a la elección: la intendenta Sara Majorel tiene mala imagen personal y de gestión como para soñar con una reelección. Además, no consigue partido para candidatearse. El propio Dellarossa se fue del ministerio de Industria de la provincia por mala performance y luego lo premiaron con una dirección en Bancor a la que renunció ahora en su sueño de volver a gobernar la principal ciudad de la Pampa Gringa. Quiere volver a ser candidato, pero tampoco le termina de confirmar el PRO su apoyo y además su familia empuja para que no sea porque sufrió hace algunos meses una delicada operación de corazón. El espacio que parece estar seguro es el vecinalismo local fundado por alguien que es un prócer en esa ciudad, Henry Dellarossa, padre de Pedro. Este espacio tendrá como postulante a Verónica Crescente, quien avanza a paso redoblado. Ella ya fue candidata a intendenta por el oficialismo cordobés en tiempo de Juan Schiaretti, de quien habla bien, pero pretende ser candidata libre de peronismo. Después resta saber si Llaryora y Milei querrán y podrán tener delfines propios que jueguen. Dicen las malas lenguas que el titular del Panal ya marco a uno. Se trata del joven dirigente vinculado al campo Germán Font. En la visita de Llaryora salió casi en todas las fotos y además aseguran que mandaron a medirlo.
Difícilmente ambos mandatarios querrán jugar en esta compulsa electoral si no cuentan a un seguro ganador y por el momento ninguno de los dos parece tenerlo.
Veremos…
