El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron este domingo un tenso debate televisivo, marcado por acusaciones de corrupción, presuntos vínculos con el crimen organizado y cuestionamientos a sus entornos familiares. El encuentro se realizó en São Paulo, a una semana del balotaje presidencial.
Durante el intercambio, Lula acusó a su adversario de mantener vínculos con sectores relacionados con las milicias, mientras que Bolsonaro cuestionó el historial judicial del Partido de los Trabajadores (PT) y mencionó investigaciones que involucran a personas cercanas al mandatario. Ambos rechazaron las acusaciones de sus contrincantes.
La seguridad pública fue otro de los ejes centrales. Flávio Bolsonaro prometió endurecer las medidas contra organizaciones criminales como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho. Lula, en tanto, defendió una mayor participación del Gobierno federal en la lucha contra la inseguridad.
El enfrentamiento se produjo luego de una primera vuelta ajustada, en la que Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos y Lula alcanzó el 45,16%, según los datos difundidos. La campaña entró en su última semana y ambos candidatos volverán a enfrentarse en un debate televisivo el viernes 23 de octubre, antes de la votación definitiva del domingo 25.

