Se trata de la parición N°11 del criadero de la Fuerza, todos con certificado de origen (pedigree) y que representan una nueva generación destinada al trabajo operativo y al fortalecimiento de las unidades.
Los cachorros son hijos de los perros Efra y Quino, detector de narcóticos de la FPA y de explosivos de la Policía de Córdoba respectivamente. Esta combinación genética permite potenciar aptitudes naturales y mantener los más altos estándares de la raza para tareas vinculadas al narcomenudeo.
Actualmente continúan bajo control veterinario permanente, completando su plan de inmunización y atravesando sus primeras etapas de desarrollo, socialización y adaptación al entorno, para luego iniciar el proceso de adiestramiento bajo los protocolos establecidos en las Normas ISO. El objetivo es formar futuros canes detectores certificados por la Federación Cinológica Argentina.
El criadero de la Policía Anti narcotráfico es reconocido por la Federación Cinológica Argentina y certificado en bienestar animal. Disciplina y vocación, al servicio de la seguridad.




