El Paso Internacional Cristo Redentor atraviesa uno de los cierres más prolongados de los últimos años. Este viernes se cumple un mes desde la interrupción del tránsito debido a las condiciones climáticas en alta montaña, superando el récord anterior de 26 días consecutivos registrado durante el invierno de 2023.
El problema no está solamente en la cantidad de nieve acumulada, sino en la sucesión de tormentas que impide mantener despejadas las rutas de ambos lados de la cordillera. Además, se pronostican nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y ráfagas que podrían alcanzar los 160 kilómetros por hora.
El cierre genera un fuerte impacto económico y logístico. Miles de camiones permanecen varados en distintos puntos de Mendoza, mientras transportistas, exportadores e importadores enfrentan demoras y mayores costos. Las autoridades desplegaron operativos sanitarios y de asistencia para los vehículos ubicados en playas de espera y paradores.
Por el momento, no hay una fecha definida para la reapertura. Las autoridades necesitan una mejora sostenida del clima que permita garantizar la transitabilidad de las rutas, la seguridad en el túnel internacional y el funcionamiento de los controles fronterizos de Argentina y Chile. Mientras continúen las tormentas, el principal corredor bioceánico seguirá cerrado.
