La tradicional Fiesta del Cristo de la Buena Muerte vive una edición histórica, con una convocatoria que ya supera las 75 mil personas, en una localidad que cuenta con apenas 2.500 habitantes. La jornada continúa con la celebración de la última misa del día, en un clima de profunda fe y devoción.
La llegada de peregrinos fue constante durante toda la jornada, generando un movimiento inusual que desbordó la capacidad del pueblo. Se espera que la concurrencia continúe creciendo durante el domingo, con miles de fieles que aún tienen previsto participar de las actividades.
A pesar de la magnitud del evento, todas las actividades se desarrollaron con total normalidad y sin incidentes. Para garantizar la seguridad, se dispusieron 12 puestos de control a lo largo de la ruta, acompañando el intenso flujo de peregrinos.
El inicio de la jornada estuvo encabezada por el obispo Adolfo Uriona, la intendenta Gina Grazziano y autoridades provinciales.
Uno de los momentos más emotivos se vivió durante la misa matutina, donde se leyó una salutación enviada por el papa León XIV, sumando un reconocimiento especial a esta manifestación de fe que año a año convoca a miles de fieles.
