La protesta contra la Ley de Tierras frente al Congreso de la Nación terminó con momentos de tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El operativo desplegado en las inmediaciones del Parlamento incluyó el uso de gases lacrimógenos, balas de goma y un carro hidrante para dispersar a parte de la multitud.
Según informaron fuentes oficiales, algunos grupos de manifestantes arrojaron piedras y botellas contra el vallado que rodeaba el edificio legislativo, lo que generó la intervención de la Policía Federal y Prefectura. Luego de las 18, efectivos avanzaron sobre la concentración con disparos de balas de goma.
La movilización se realizó bajo la consigna “La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja”, en rechazo al proyecto de modificación de la Ley de Tierras que finalmente fue retirado del debate en el Senado por la falta de apoyo de bloques aliados al oficialismo.
La marcha reunió a distintas organizaciones sociales, gremiales y políticas, entre ellas la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), las dos CTA, sectores de la CGT, organizaciones piqueteras, agrupaciones de izquierda y espacios vinculados al peronismo. Tras los incidentes, los organizadores anunciaron la desconcentración de la protesta.
