La medida fue establecida mediante el Decreto 562/2025, que dejó sin efecto la denominación adoptada durante la gestión anterior. Desde el Gobierno, la decisión forma parte de su posicionamiento frente a las políticas vinculadas a la perspectiva de género y el lenguaje inclusivo.
El cambio generó críticas de organizaciones sociales y colectivos vinculados a los derechos de niños, niñas y adolescentes, que cuestionaron la decisión y la consideraron un retroceso simbólico en materia de inclusión y diversidad.
La tradicional celebración se mantiene el tercer domingo de agosto, aunque desde ahora la denominación oficial vuelve a ser “Día del Niño”.
