Un terremoto de magnitud 7,6 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre y provocó escenas de pánico entre la población. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento ocurrió alrededor de las 12.56, hora local, y tuvo su epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera. En la capital, cientos de personas salieron de los edificios por precaución. En los primeros reportes no se habían informado víctimas fatales.
El USGS había informado inicialmente una magnitud de 8, pero luego corrigió el registro a 7,6. Por su parte, los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano señalaron una magnitud de 7,9 y describieron el movimiento como superficial, con una profundidad informada inicialmente de 33 kilómetros.
El temblor también se percibió en distintas regiones de Colombia, entre ellas Chocó y Antioquia, donde usuarios de redes sociales describieron momentos de angustia. El episodio ocurrió dos meses después del sismo del 10 de agosto, que alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
Tras el terremoto, el Centro de Alerta por Tsunamis de Estados Unidos emitió una advertencia ante la posibilidad de que se produjera ese fenómeno. Sin embargo, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia informó que, tras la evaluación de la Dirección General Marítima, se descartó una amenaza de tsunami para la costa pacífica colombiana.
Las autoridades solicitaron a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y respetar las recomendaciones de seguridad. Mientras continuaban las evaluaciones, se aguardaban nuevos reportes para determinar el alcance de los daños y las posibles consecuencias del movimiento sísmico.
