El próximo jueves 21 de Mayo a las 20 en el C.C. Leonardo Favio se estrena el largometraje documental: “CUANDO DEJAMOS DE PEDIR PERMISO”, un film que recorre la vida de 20 mujeres de habla hispana de varios países de la región y Río Cuarto. Trata los permisos y prohibiciones que experimentaron por el sólo hecho de SER MUJERES Y cómo transitaron ellas su libertad.
Este documental tiene una trayectoria de 7 años de rodaje y un recorrido por más de 4 países y diferentes ciudades, incluyendo Río Cuarto. De pertenencia netamente local, está realizado por profesionales de la ciudad.
Cuenta con la participación artística de Las Hijas de SUSÚ, Niña del Monte y Don Hilario, Leo Fagiano, entre otros.
Cuando dejamos de pedir permiso, 90 minutos que retratan la historia de un siglo; las resistencias, posibilidades, conquistas y también los sueños. Interesante para dialogar con mujeres y varones que rodean esas historias. SAM13
Cuenta con la dirección y producción de la comunicadora local, Dirección y producción, LILIANA MARÍA SÁNCHEZ
Equipo Técnico, Mayra Flores, Abril Medinaceli, Laura Porta, Leo Fagiano.
El estreno del film es el próximo Jueves 21/05 20:00 hs. (con la presencia de la directora y miembros del equipo)
Otras funciones Viernes 22/05 19:00 hs – Sábado 23/05 20:30 hs. – Martes 26/05 20:30 hs. – Miércoles 27/05 18:00 hs –
Entradas: $5mil general, $2.500 estudiantes y jubilados –


Sinopsis larga
¿Cuántos permisos tuvieron que pedir y cuantos les fueron negados, por el solo hecho de ser mujeres? Se busca, a través de entrevistas a 20 mujeres de habla hispana, de diferentes edades y nacionalidades, recorrer su propia historia y conocer los permisos y prohibiciones que tuvieron para vivir como tales y las libertades conquistadas en cada una de las etapas de su vida. Como niñas, como adolescentes y como mujeres.
Se exponen y confrontan las experiencias y expresiones de cada una mixturando con archivos documentales de la época. Entre las entrevistadas hay algunas mujeres del mismo linaje. Edades: desde 95 hasta 16. También se grabaron 2 niñas una de 8 y otra de 4 con algunas opiniones espontáneas.
Ejes temáticos: 1. Juegos en la niñez Ej: la bicicleta “no era para las niñas bonitas” sólo la usaban los niños. 2. Educación sexual Ej: cómo supiste qué era la menstruación, quién te contó cómo nacían los bebés?, ¿se hablaba del orgasmo?, ¿y del aborto? 3. Parejas Ej: ¿pudiste elegir?, ¿querías casarte? ¿Otras opciones? 4. Maternidad Sí / No. Adopción ¿tener hijos fue tu elección? ¿Adopción? NO tener hijos… es una posibilidad? 5. Tareas domésticas ¿Quiénes se hacían cargo? Que sucede ahora? 6. Violencias Físicas, psicológicas, económicas, institucionales, etc 7. Elección de profesión ¿Pudiste estudiar y pudiste elegir lo que te gustaba? Pudiste trabajar en lo que querías? Techo de cristal… 8. Vida pública social y política Tiempos “fuera de la casa”, elección y compromisos sociales y políticos. 9. Abuelas y madres fuertes ¿Cuánto inciden las mujeres fuertes en el futuro de sus descendencias? 10. Sueños ¿Qué imaginan y sueñan para las mujeres que vienen?
Notas de la Directora
¿Qué querías hacer cuando tenías 16? Esa pregunta, al cumplir los 50, me hizo recorrer hacia atrás el camino a mis sueños más genuinos, aquellos donde todo era posible. Por eso me conecté nuevamente con la fotografía y luego con el cine. Volví a la universidad y pregunté qué equipos necesitaba para comenzar a rodar mi primera película documental. Eso había soñado, no pude irme a estudiar a Buenos Aires y estudié Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Luego vinieron otras especializaciones que hacían falta para trabajar, maternar y criar.
A los 50 podía dejar de pedir permiso. Retomé el estudio de guiones, directores, estilos. Armé el primer esquema, y finalmente un guión posible. La premisa era: hacerlo en mis tiempos y disfrutando. La consigna era conocer, cual antropóloga, qué les había pasado a otras mujeres, de la edad y condición que fuera. ¿Qué habían vivido, cómo lo habían procesado, que luchas tienen hoy y qué sueñan? ¿Tenemos algo en común? También decidí disfrutar del proceso, sin tiempos que me corran, sin formas que me encierren. Cualquier pedido de subsidio me implicaba tiempos y exigencias que no podría cumplir. Entonces elegí avanzar sola, despacio pero seguro.
Así hice mis primeras cuatro entrevistas a una bisabuela, su hija, su nieta y su bisnieta. Allí creía encontrar el paso del siglo y con él los cambios. Luego llegó la pandemia.
Aproveché para seguir estudiando, editando, probando. La UNRC abrió la convocatoria a la diplomatura superior en cine documental y allí fui. Esos dos años me ayudaron a volar y completaron el proceso que se venía gestando. Volví a rodar y esa vez con una mirada nueva. Las entrevistadas me encontraban a mí. Cada una con sus características. Siempre aparecían mujeres interesantes. Finalmente tuve que obligarme a cerrar. Hubo un verano de revisión de material. Allí, descubrí cuántas conexiones, hilos invisibles y visibles que ligaban a todas y mostraban por fin lo que intuía desde el comienzo. Hemos dejado de pedir permiso como TRIBU a través de los siglos.
El guión definitivo comenzó a tomar forma y con él pude armar equipo. Me encontré con gente maravillosa que se subió a esta aventura con toda su profesionalidad y pasión sabiendo además que el cine independiente de este tipo es mucho más vocacional que cualquiera.
En los meses de montaje fuimos volando cada vez más alto, escuchando sugerencias, consultando, golpeando puertas y sorprendiéndonos por saber que la temática era cada vez más necesaria y mejor recibida. Comprobé que la comunidad artística tiene en su génesis lo comunitario, el darte la mano, el acompañar y sostener. Y esto se volvió mutuo.
